Cristian Piné

                         Biografía


Cristian Piné (Móstoles, 1991) empezó a escribir poesía con doce años. Desde esa edad ha asistido a varios talleres de creación literaria, impartidos por el Centro de Poesía José Hierro y La Piscifactoría, y ha participado en numerosos recitales. En 2012 presenta y organiza junto a sus compañeros del colectivo Funambulismos un recital-homenaje a Aníbal Núñez (La Primavera Soluble) en Salamanca con motivo del veinticinco aniversario de la muerte de poeta. Algunos de sus poemas pueden encontrarse en la antología Poetas en Libertad 8 (Poesía eres tú, Madrid, 2009), en El Nombre de los Peces (La Piscifactoría, Madrid, 2009), en A tu encuentro (Corona del Sur, Coleccion "Poesía en la distancia", 2012). En noviembre de 2012 publica su primer poemario Mecánica del Canto (Amargord Ediciones). Es graduado en Filología Hispánica por la UCM y actualmente se encuentra finalizando sus estudios de lingüística en la UAM. Sabe bailar en 5/4, nunca ha sido community manager y tiene una herida de espada de primera comunión.
Web: www.cristianpine.com




Cuestionario funámbulo






Mis primeros pasos se basaron en el plagio burdo y en la negación. Me mantuve inestable como la voz de un adolescente. Coloqué el pie derecho de manera firme pero el izquierdo me sigue haciendo tropezar.






Me da vértigo la repetición, que los malabares se conviertan en algoritmos, llegar al otro lado y al fin estar tranquilo. La altura poética agita mi cerebro con dulzura, pero su sacralización me da náuseas. También he de decir que me marea la desnudez absoluta de los versos.





En el ritmo constante de los pies me encuentro cómodo y en andar arrítmico me hago baile. La música me ayuda a concentrarme y a no mirar abajo ante la duda.





Ory, Vallejo, Valente, Girondo, Aníbal, Huidobro, Sierra, Rimbaud, Paz, Pirot, Larrea, Riechmann, Palacios, Ullán, Mallarmé, Parra, Corso, Escarpa, Tzara, Hierro, Goytisolo, Kundera, Tizón, Santos... Y por supuesto, Torres, Chouza, Lorente, Torvisco, Fernaud y Mas.





Me dedicaré a los funambulismos de pasos cortos: alguna plaquette vistosa y bien ilustrada. Mientras, vendrán antologías a zancadas y al envés de la voz esperaré a los nuevos proyectos.





Poemas


Mientras

La gente normal estaba restregando sus ojos en estiércol,
lanzaban como dados amarillos los dientes de sus hijos
y yo me obsesionaba con arrugarte la camisa.
Un señor compraba un periódico a cambio de un relámpago
y su mujer, con la única referencia 
de una vieja foto, ponía en hora su reloj.
Mientras, tú eras tú y una ventana abierta.
Se firmaba un tratado de luz en alguna parte,
alguien coleccionaba insectos o doctrinas
y la ciudad sufría una plaga de murmullos.

              Nosotros 
              inventábamos una lengua muerta.

(De Mecánica del Canto)


[De cara al árbol...]

De cara al árbol, su sabor es predecible:
una fórmula antigua de musgo y sombra
por donde transcurre una breve hilera
de ceniza. Y todo lo demás
hiede a lobo, y todo lo demás se yergue.

Como si de verdad taparas 
tus ojos con las hojas secas,
el árbol cae silencioso.

¿Quién te creerá cuando al volver la vista, el verbo
se haga barro sobre tus rodillas?

¿Quién te creerá al decir que me encontraste
tembloroso detrás de la corteza?

(De Al Envés de la Voz)


Negación II

Jamás tuve que sujetarme
los párpados y es triste
que quepa un alarido entre las cosas.
Jamás me diste tregua,
las centésimas dulces del asalto.

Dámelo todo a bocanadas,
dame tu acupuntura de relojes,
dame tu mentira, no es tarde,
certera como el mango de un martillo,
porque quiero dejar de arrepentirme
de abonar estos órganos
con los cuajos amargos de la sangre.

(De Fingir la Fiebre)