Fernando Lorente

                        Biografía
Fernando Lorente (Madrid, 1958) ha escrito más de treinta y cinco libros de poesía, de los que únicamente han sido publicados cuatro:  La miel y la hiel y Elegía del militante, ambos en el volumen: Nuevos autores de la poesía española 3, publicado por la Editorial Jamais (Sevilla)  el año 2001; Suplantaciones, dentro del volumen: El nombre de los pecespublicado por la editorial Los libros de la Piscifactoría, en junio de 2009; y Amanecer mañana, publicado por la editorial Poeta de Cabra (2) Ediciones, en septiembre de 2011.

Ha publicado poemas en los números 1 y 3 y en un número especial de poesía visual  de la Revista digital Poe+.

Ha escrito múltiples cuentos y narraciones, de los que sólo ha visto la luz el texto titulado Cuatro esquinitas,  publicado dentro del texto titulado Desde otro punto de vista,  editado con motivo del Año Europeo de las Personas con Discapacidad en diciembre de 2003 por el Ministerio de Trabajo y Asuntos sociales.

Ha sido coautor (escribiendo el capítulo XII) de la primera novela colaborativa on-line publicada en España por Rocaeditorial en junio de 2011, titulada Voces para un blues negro.

Ha realizado una edición conmemotariva especializada en Braille y Tinta de la obra de José Hierro Cuadernos de Nueva York, con la colaboración del poeta Ángel García López.

Ha publicado reseñas críticas sobre textos literarios, las más recientes sobre Otra noche de mierda en esta puta ciudad, de Nick Flynn, yFatiga de materiales, de Gonzalo Escarpa, aparecida en la revista digitalCrónica Social.

Ha escrito una obra breve de teatro en verso y una novela, ambas sin publicar.

En 2012 organiza junto a sus compañeros del colectivo Funambulismos un recital-homenaje a Aníbal Núñez (La Primavera Soluble) en Salamanca con motivo del veinticinco aniversario de la muerte de poeta. 

Aparece en el blog Las afinidades electivas, que recoge biobliografías y una muestra de textos de poetas escritores en lengua española.


Posee  una página web propia: www.fernandolorente.com y mantiene un blog con el nombre de lamielylahiel.blogspot.com





Cuestionario funámbulo


Animado por mi padre, al que debo mi afición por la lectura, y entrenado por mi tío (actor de teatro), sin darme cuenta me sorprendí escribiendo ripios, cuando contaba pocos años, quizá 12 o 13.


Pues a estas alturas de la película, casi nada y casi todo. Hay que tomar el día como viene, y puedes llegar a domesticarlo hasta conseguir un lebrel obediente, o puede írsete de las manos y pasar a formar parte de tu peor galería de monstruos. En cuanto a la escritura, mis miedos primigenios son perder la memoria, quedarme mudo o, simplemente, no tener ya nada que decir.





El oficio de escribir, la obligación impuesta de repasar mis autores favoritos, la obsesión casi enfermiza de intentar no repetirme y buscar lo nuevo, este grupo maravilloso que son los FUNÁMBULOS y, por encima de todo y de todos los demás,  mi mujer y mi hijo.



Muchísimos clásicos, entre los que destaco especialmente a Fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Góngora, Quevedo, Lope de Vega, Miguel Hernández, García Lorca, Aleixandre; también García López, Ángel González, Ory, Vallejo, Valente, Aníbal, Huidobro, Rimbaud, Paz, Parra, Escarpa,  Hierro, Goytisolo,.. Y por supuesto, Sara Torres, Iago Chouza, Cristian Piné y Pedro Fernaud.


Con todo lo que se me ponga por delante en cuanto a poesía, pero sin perder el tiempo con los autores que no me digan nada desde el principio –aunque seguramente será culpa mía-, porque la vida es corta (sobre todo para los que ya hemos rodado unos añitos), sin despreciar jamás una buena novela, un buen cuento, una buena obra de teatro escrita o por escribir.


Poemas


Adivi(d/n)anza

ella tan
prof(unda/usa)
(de)(mente)
dura(d)era
late íntima
(ca/do)liente
es(per/tig)ma
fatalidad de coraz(a/ón)
acróstico impenetrable como entraña calcárea
celentéreos entreverados de afectuosos segundos
preci(pi/tar)(cio/se) al principio tan
duro quebradizo ab(str)usas perinolas
sílice y estilete pla(cen/ne)taria
soledad desguarnecida tan dolo
mita mate(rial) expresamente
(he/hen)(ri/di)da tan y
silenciosamente ya
sin sentirse ya
sin saberse ya
sin saborear
sin tierra
sin polvo
sin sal
que d
             e
                      s
                          t
                    i
              l
     vida  a

(De Amanecer mañana)




XLIII

Yo te doy ojos y huesos
y toda la carne necesaria
hasta que alientes
dentro de las heridas que me infligen.
No sirve deslavazar alma y cuerpo
como si fuera factible
erigir niños con las manos.
Tengo luz
dentro hay
cristales
especias que aroman tu venida
cánticos glosando tu quimera
dentro de mí
como si pudieras oírme
y elegir las palabras que te traigan.
Yo te doy manos y bríos
y el músculo imprescindible
hasta que surjas
y me corones regente de este océano
de repente legislando
sobre las olas de sal y de algas
como si fueras tú
y no yo quien te crea.
Traigo paz
percibo
poemas
ingenios que urden el mañana
nítidos ángeles bendiciendo
nuestro universo
como si erigieran urbes
para nuestra descendencia.
(De Olvidarme de ti)



Deshonestos (segunda parte)


You know that I care what happens to you,
And I know that you care for me.
Animals (Pink Floyd)


No conozco la palanca
el punto exacto
el fulcro

Sé que estás porque eres yo
la vida toda
la mano

Qué dulce tu ausencia breve
iluminando
lo oscuro

Da tu buena nueva boca
loca que besa
la mía

Luz de perfecta entelequia
entre raudales
cuajada

Más te valiera olvidarme
toda silencio
tan tuya

Me desentraño nocturno
y me comprendo
de súbito

Das con mis huesos penumbra
solo de hielo
desastre

Tú eres mi punto de apoyo
luz de domingo
presente 
(De De círculos y piedras)


 31

la
vida era
tan fiel como el sol
en el alféizar del otoño
cristal que solloza cuando llueve
sobre mojado en el recuerdo me asalta
la duda de este sinsentido en que los ángeles
se niegan a pagar la luz el agua el colegio porque
su vida es un acoso perfectamente diseñado y la verdad
es que no entiendo cómo el mañana sobrevive en esta idea
de la economía del malestar de la desesperación de la auténtica
esquilmación del ser humano que está solo como un guijarro blanco
al borde de un despeñadero                          insondable y tan negro como
depurar la sombra traidora                                    eclipse bruno del crepúsculo
cuando apetece fresquísimo                                      cada beso aún no obsequiado
volver a germinar firme sin                                              el subterfugio tranquilizador
la salvaguardia el recelo                                        labio que bebe y se crece
y estamos por reanudar                                      remonta el vuelo y analiza
la risa de los invulnerables                             la posibilidad extraordinaria
espíritus libres y magníficos                        ya no ser instantes ingrávidos
trenzando amor anónimo                                      mañana y no ayer o nada
es entonces que te amo                                              te sé mía y tan de nadie
como promesa de casa                                                te quiero más allá de ti
luminosa y duradera                                                      y tan de mí mismo ya
ese puro anhelarte                                                             en que todo silencio
clama con el fragor                                                            de todo el desapego
se nos va repudriendo el corazón con esa insufrible incoherencia de no
saber de no querer saber de no saber saber por qué cada día se vuelve
más cuesta arriba más incendiario más insoportable y más inadmisible
como si el mañana estuviera erizado de clavos y no hubiera posibilidad
alguna de escabullirse de la estratagema tan jodida y dominante de la mejor peoridad

(De Libro de las desproporciones)




Yo no sé aún que es Ahmed

Yo no sé aún que es Ahmed,
pero porta su maleta y esa bolsa a punto de estallar
como una olla rebasada de presión o un corazón amontonado a latidos...
"La salida al Santiago Bernabéu"
y sus ojos me escudriñan con el afecto escarmentado en mil desplantes.
"Sígueme que te dejo en ella"
y cierro el periódico y le entrego mi predisposición
y le sondeo la mirada clara
y "Hoy hace mucho frío"
y el responde a mi pesquisa  y mis palabras
con un rotundo
"España el mejor país de la Europa
y Madrid mejor ciudad..."
y yo venzo mis reservas y confío como siempre
en las manos que se abren y me tocan -y son cálidas-
y le devuelvo el saludo y le ayudo con la bolsa.
"¿Llegas ahora de fuera?"
Y fuera es todavía más grande que Europa.
"Si, ahora, seis años trabajando
y Frankfurt mal y Amsterdam mal,
Bélgica mal... mucho frío y a las cinco todo negro".
El pobre Ahmed llega hoy con este helor insidioso
y le advierto de que fue peor la semana pasada
y lo volverá a ser según Florenci Rey.
"No importa yo feliz de vuelta desde un año
sin ver a mis pequeños".
Y la realidad y la vergüenza de tragármela
"¿Tienes trabajo?"
"Mi mujer si tiene aquí de camarera al lado del Bernabéu".
"¿Cuántos años tienen tus niños?"
"El mayor le tiene ocho y la pequeña tres
y yo quiero mucho verlos porque mucho tiempo fuera.
Mi mujer vive en Nueva Numancia" -así como suena
con unas bilabiales limpias y redondeadas
como el sol que ahora no vemos-
"¡Qué bien! Entonces vuelves a casa..."
Y se le pone triste de repente todo el universo.
"Mi madre muerta hace tres días decía
'Ahmed tú volver a tu país de verdad que es España'
y yo sé que es así porque aquí mi mujer y mis niños..."
Y otra vez la luz en su mirada
y yo le pregunto "¿dónde naciste?"
"En la Argelia" me contesta "pero soy español desde aquí"
y se golpea el pecho
y yo, que lloro por nada,
desvío los ojos un poquito y el me toca la pierna con mimo
porque sabe de dolor y de nostalgia
"Es verdad, eres de aquí porque aquí están los tuyos..."
Han pasado tres largas escaleras mecánicas,
ya ves, apenas cinco minutos
y me ha cabido la vida de cuatro personas
con toda su grandeza.
"Ya solo tienes que seguir todo recto"
y le señalo la salida a la derecha.
"Que tengas mucha suerte y que todo te vaya bien".
Y sigo mi camino. Y me imagino a Ahmed, ébano puro,
enredado en un beso infinito con su pareja
y a los críos colgándole del cuello o a lomos de su último equipaje.
En verdad te digo que Ahmed es digno de alabanza.


(De Frágil con el tiempo)